La sociedad actual nos ofrece un ambiente altamente nocivo
para cultivar valores humanos. Los casos de corrupción suscitados mayormente en
el entorno político brindan un pésimo ejemplo acerca de lo que es el verdadero
servicio público, pues lo único que hacen es "servirse del público".
La frase: “en mis tiempos las cosas no eran así”, es una
expresión que se repite generación tras generación. Por lo general quien lo
dice, hace referencia a que antes “las cosas eran mejores” y es que ciertamente
ninguna época es igual a la otra, todo cambia, la vida está llena de constantes
cambios.
Pero hay cosas que no deberían cambiar; aquellas cosas que
están establecidas como principios básicos en nuestra sociedad, en este caso
hablamos de esas normas que debemos seguir para lograr una armonía tanto en
nuestras relaciones interpersonales como en nuestra relación intrapersonal. Nos
referimos a LOS VALORES, los cuales lamentablemente, al parecer a muchos se les
“olvida” practicar y otros tristemente se han dado por vencidos y piensan que
ya eso es cosa del pasado.
¿Porqué cuando precisamente nuestra sociedad necesita con
urgencia cimentar valores en sus vidas, paradójicamente se promueve corrientes
de materialismo y hedonismo? ¿Crisis de valores?
A dónde van a parar los valores?. La crisis de valores no
consiste en una ausencia de éstos sino en una falta de orientación frente a
cuál rumbo seguir en nuestra vida y qué valores usar para lograrlo.
La crisis por la que atravesamos no es una crisis de valores
en sí, sino del sentido de éstos y de nuestra aptitud para gobernarnos y
orientarnos. Por lo tanto la pregunta a plantearse no es ¿Crisis de valores? Ni
mucho menos ¿a dónde van a parar los valores?. Sino ¿Crisis de nuestra
capacidad para cultivar valores? y ¿A dónde van a parar nuestros valores?
Frente a este tema sale a relucir dos aspectos esenciales
para nuestro desarrollo: la educación y la familia. ¿Hasta qué punto nuestros
gobernantes ponen todos los medios necesarios para impulsar calidad en el
aprendizaje académico y humano tanto en la escuela como en la familia? ¿Cómo se
promueve la participación de la familia en la educación de sus hijos?
Lamentablemente los políticos sólo se acuerdan de la familia
y de la educación para satisfacer sus intereses. Si no fuera por instituciones
de la sociedad civil y del sector privado, nuestra sociedad no tuviera siquiera
la esperanza de ser mejorada. Sin embargo, todavía se puede recuperar el camino
desandado. Para ello necesitamos que cada ciudadano desde la función que ejerce
en la sociedad, tome conciencia de los efectos que deja sus actitudes en la construcción
de un país más justo donde se respete la dignidad del ser humano.
¿Hasta cuando entenderán que el ser humano no fue hecho para
ser prisionero del trabajo, de la moda, de la comodidad, de la superficialidad?
Sino más bien todas estas cosas fueron hechas para que el
hombre las usara de forma ordenada de acuerdo a su fin. ¿Cuál es el fin del
hombre en este mundo? ¿Acumular bienes y riquezas o trascender en el servicio a
los demás? ¿Tenemos que esperar más años para que la familia y la educación reciban
el lugar que deben tener en el desarrollo moral de nuestra sociedad?
Por querer alcanzar el éxito no perdamos la excelencia en
nuestro ser, es momento de cambiar esta crisis de valores por una actitud
positiva frente al sentido de nuestras vidas.
La crisis de valores en la sociedad actual
En la sociedad actual, siempre estamos escuchando o haciendo comentarios como: "es que se están perdiendo los valores", "existe una pérdida total de valores".Generalmente cuando realizamos comentarios sobre la pérdida de los valores, estamos haciendo referencia a los valores morales y sociales.
Cada ser humano tiene distinta concepción y medida de valor, de acuerdo con sus parámetros y necesidades, por lo que podríamos pensar que los valores morales son relativos. Sin embargo, cuando mencionamos el término valor, siempre lo hacemos desde su connotación positiva, siempre lo relacionamos con el lado bueno, perfecto, valioso, Además es un término que no admite matices, por lo tanto se tiene o no se tiene valores morales y sociales.
También los valores morales son inherentes al ser humano, mientras más valores morales posee la persona, se es más humano y se posee mayor calidad de ser humano.
Los seres humanos vamos interiorizando los valores morales en el núcleo familiar, generalmente con el ejemplo. De nuestros padres y familiares aprendemos el respeto, la tolerancia, la honestidad, la generosidad, la responsabilidad, entre otros.
A medida que maduramos y crecemos como personas nos vamos familiarizando con otro tipo de valores, entonces comenzamos a interiorizar los valores sociales, y comenzaremos a pensar en el respeto a nuestros semejantes, la cooperación, la comprensión, la vocación de servicio, entre otros.
Siempre, cuando se presentan condiciones de emergencia, estos valores afloran en la mayoría de los seres humanos. Sin importar que conscientemente no se practiquen.
Los valores son inherentes a los seres humanos que viven en sociedad, por lo tanto cabe plantearse las siguientes pregunta: ¿Cuáles son las causas de esta crisis de valores?
Fuentes:
http://blogs.creamoselfuturo.com/industria-y-servicios/2009/12/29/la-crisis-de-valores-en-la-sociedad-actual/
http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/9237682/Crisis-de-valores-En-La-Sociedad-Actual.html

