Un día de verano un perro jugaba con su pelota cerca de una fuente, el perro color negro, muy juguetón estaba prácticamente cegado jugando con su colorida pelota, la aventaba, pateaba, mordía, de todo, en un descuido suyo la pelota cayo dentro de una fuente al verlo con sus propios ojos se molestó mucho por lo que le paso pero al mismo tiempo sintió algo de tristeza porque pensó que no volvería a recuperar su amada pelota y también no quería ir por ella porque le da miedo el agua de la fuente
Perro 1: y ahora como le hago?, ya no poder recuperar mi pelota…será mejor que me vaya a casa, mi amo me ha de estar esperando.En ese instante a lo lejos venia otro perro color blanco, llego hacia él y le pregunto qué es lo que pasa.
Perro 2: oye que pasa camarada?, porque tan aguitado?
Perro 1: es que mi pelota se me fue adentro de esa fuente, y no se alcanza a ver por el agua...creo que mejor me voy a ir
Perro 2: nono aguanta…yo te saco la pelota de ahí no te apures.
Perro 1: vale
*va a la fuente y saca como si nada la pelota*
Perro 1: oye oye que paso?...no te dio miedo o algo así?
Perro 2: hahaha como crees…estaba al otro lado de la fuente, si no querías pasar por el agua tan solo hubieras dado la vuelta
Perro 1: ._. Que tonto…de hecho no llegue a pensar eso…gracias
Perro 2: naah no te pongas así, vamos a jugar mejor con la pelota ¿va?...